EDUCACIÒN EN LA ALTA EDAD MEDIA
EDUCACIÒN EN LA ALTA EDAD MEDIA
La educación en la Edad Media se impartía inicialmente en las escuelas de los monasterios y se centraba exclusivamente en aquellos que iban a formar parte del clero. Los conocimientos que recibían estaban muy vinculados con la Iglesia, aprendían nociones de liturgia, oraciones y la Biblia. Era una enseñanza fundamentalmente memorística, los alumnos repetían lo que tenían que aprender hasta que lo memorizaban. Muchos de ellos no sabían ni leer ni escribir, aun así aprendían de memoria los conceptos básicos y con ello era suficiente.
La Alta Edad Media ( VI-XI) gestiona los ecos del final de la Edad Antigua, y la dialéctica mantenida con la irrupción de los pueblos bárbaros. Los estudios señalan que desde el punto de vista educativo supone un cambio del modelo institucional (las escuelas existentes en el mundo grecorromano) y de los agentes de la educación, textos y métodos fundamentales. No existe una ruptura traumática con la herencia grecorromana, pero sí un cambio debido al triunfo del cristianismo como agente de cultura y educación.
El cristianismo no se alzó como enemigo de los nuevos pueblos, sino que vio en ellos una ocasión de transformación. Rescató los elementos culturales de la época clásica como herramientas propedéuticas de entendimiento de la fe cristiana al servicio de la conversión del pueblo bárbaro. A través del modelo formativo pervivió parte de la cultura humanista grecolatino y se desarrollaron elementos propios. La enseñanza laica y eclesiástica fue tomando forma, poco a poco el peso de la balanza, pero sin confundirse. A medida en que el mundo feudal se va imponiendo, la escuela urbana deja paso a otras escuelas. Este período conoce su momento clave en la época carolingia, su influjo desde el célebre monasterio de Saint-Martin de Tours, quien muestra una meta educativa en la Corte de Aquisgrán que estará presente en la educación medieval, hacer posible una nueva Atenas, en su juicio con más esplendor, al estar ennoblecida por la enseñanza de Cristo, superando así la Academia griega a través del estudio cuidado de los textos.
El objetivo fundamental de la Iglesia cristiana era difundir la palabra de Dios y los valores cristianos en todos los rincones del mundo y mantener y fortalecer la fe de sus fieles. Dado que la fe cristiana se fundamentaba en la Biblia y el Evangelio, la lectura era una habilidad fundamental para comprender los textos sagrados, o en términos medievales, para alcanzar a Dios. En consecuencia, la Iglesia asumió el control de la educación en todo el periodo de la Edad Media. La Iglesia se dividía en clero secular que son obispados y parroquias que se encargaban de los poblados y ciudades, y en clero regular son órdenes mendicantes que se encomendaban al ámbito rural. Dada la importancia de la lectura de los textos sagrados y el bajo nivel educativo de los medievales, la educación se concentró en los primeros siglos de la Alta Edad Media en la lectura.
En cuanto a los métodos de enseñanza, resulta interesante la influencia de costumbres hebreas en estos métodos. En las sinagogas (templo sagrado de los judíos) los hebreos aprendían la lectura de la Midrash y otros textos sagrados mediante una rígida memorización y repetición coral, es decir, en forma de cánticos, como en las iglesias actuales. Ambos elementos fueron adoptados por la educación impartida de la Iglesia, por lo que la memorización y el canto se convirtieron en rutinas características del cristianismo desde la Edad Media. También se heredó la costumbre de decorar las paredes de los templos con imágenes ilustrativas de la vida de los profetas o personajes de la Biblia, como en muchas iglesias católicas. El cristianismo también logró importantes aportaciones en el ámbito educativo.
La actitud universal de Cristo de acuerdo con los textos sagrados, se preocupaba por todos los seres humanos, no sólo de los judíos, significó la aportación más trascendente de la educación cristiano-medieval en la historia. La Iglesia, siguiendo el ejemplo de Cristo, se preocupó por evangelizar, cristianizar y educar a todos los hombres y mujeres, no sólo a las elites como en Egipto o sólo a los ciudadanos como en Grecia y Roma, sino también a los extranjeros, mujeres, esclavos, siervos y todos los grupos marginales. El espíritu universalista del cristianismo significó una gran transformación en la historia de la educación universal, se consideraba que las instituciones estaban obligadas a garantizar la educación de todos los seres humanos, sin importar su clase social o procedencia.
En cuanto a las sanciones y castigos por indisciplina, la
violencia continuó siendo el medio principal, aunque a diferencia de la
Antigüedad, en la Edad Media se aprecia una preocupación por disminuir la
brutalidad del castigo corporal. La jerarquía de los castigos, los cuales
tenían cierta gradualidad. La sanción iba desde una advertencia o dos de manera
secreta, hasta la reprobación pública, la excomunión la suspensión del convento
y la expulsión definitiva.
La principal área de
conocimiento en la educación de los primeros niveles era el aprendizaje de la
escritura y la lectura. Para la enseñanza además de las letras del alfabeto, se
practicaba la lectura en voz alta y en voz baja, hasta que, con el tiempo, se
consolidó la lectura en voz baja como una lectura que además mejoraba la
inteligencia y la disciplina. Las lecturas con las que se practicaba la
gramática eran salmos y sagradas escrituras en general, leyes eclesiásticas y
vidas de santos, quienes servían como modelo moral y de vida. Además, se
instruía a los alumnos al desarrollo de otras habilidades como las matemáticas
(cuentas, sumas, restas y otras operaciones básicas) y la escritura. Se
enseñaban oficios en los que el trabajo físico era algo positivo, lejos de ser
una labor de segundo rango como en la cultura grecolatina. De tal suerte, los
monjes y novicios, además de aprender las letras, también aprendían a cultivar
los campos, pastorear las ovejas y cuidar el ganado.
La educación militar se caracterizó por estar reservada a los nobles. La razón de la exclusividad de la enseñanza militar a las clases altas era simple: evitar rebeliones y asegurar el control de la población. En cuanto a la educación de estas elites, se acostumbraba adiestrarlos desde pequeños en deportes como la caza y la equitación, técnicas militares y una educación integral de conocimientos. En general, el ideal de la educación militar era que los nobles además de desarrollar fuerza y valor, tuvieran conocimiento de las reglas de la corte y las leyes del Estado, pues éstos serían los hombres de confianza del rey.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS.
* https://lclcarmen3.wordpress.com/2017/02/18/la-educacion-en-la-edad-media/#:~:text=La%20educaci%C3%B3n%20en%20la%20Edad%20Media%20se%20impart%C3%ADa%20inicialmente%20en,liturgia%2C%20oraciones%20y%20la%20Bibli.
* https://www.redalyc.org/jatsRepo/275/27554785017/html/index.html
*http://www.aliat.org.mx/BibliotecasDigitales/economico_administrativo/Historia_general_de_la_educacion.pdf





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