EDUCACIÒN EN LOS SIGLOS XVI Y XVII
LA EDUCACIÓN EN LOS SIGLOS XVI Y XVII
La enseñanza en los siglos XVI y XVII primero con la Reforma
en la que se pretendía continuar la tradición humanística uniendo la cultura
clásica y la piedad religiosa el objetivo principal era formar buenos
ciudadanos que supieran gobernar, con la Contrarreforma se pretende que
predomine lo dictado por la iglesia católica y que esta conserve sus
privilegios en la educación, es decir que el poder de la iglesia se incremente
basado en el control de la educación utilizando métodos de represión contra el
libre pensamiento, aquí aparece como instrumento la Inquisición . Con los
jesuitas ya aparece un sistema escolástico reglamentado quizás la base de los sistemas
desarrollados posteriormente en las escuelas como en la actualidad.
LA REFORMA
En esta época se promovía la instrucción con el fin de poder
leer e interpretar la Biblia personalmente sin la ayuda de los clérigos. Para
ayudar en esto Bohemia de Jan Hus creó un silabario que permitía interpretar
las frases de contenido religioso que aparecían en las sagradas escrituras el
objetivo era regresar al cristianismo y abandonarse total e incondicionalmente
a la omnipotencia divina es decir dejar todo y dar explicación de lo ocurrido o
no a través de las fuentes divinas.
Los pequeños artesanos y pobres se asocian con los
campesinos y se desarrolla un nuevo sistema escolástico popular dirigido a la
instrucción de los muchachos en sus estudios para el trabajo.
Para realizar la enseñanza de los niños se pide que los
párrocos los instruyan gratuitamente en las escrituras cristianas evangélicas
sin importar su condición social, si estos párrocos decidieran casarse podrían
hacer lo pero con mujeres de conducto honorable y cristiana y estas se dedicarían
a instruir a las hijas.
Lutero uno de los más grandes reformistas (1524) en uno de
sus escritos menciona lo que se considera que es la base de su ideología, que
es instruir a los jóvenes, ya que la fuerza de una ciudad está en contar con
ciudadanos instruidos, cultos, razonables, honestos y bien educados que generen
riquezas y sepan administrarlas.
Hace hincapié en la necesidad de instruir a los hombres y
mujeres desde niños para que se tenga mayor posibilidad de tener ciudadanos
capaces de gobernar, los hombres al Estado y las mujeres en su casa (trabajo según
el sexo). Que los niños además de ser enseñados en el trabajo de las haciendas
destinen un tiempo a sus instrucciones en la escuela (Los niños deben ir a la
escuela).
Un aspecto pedagógico importante es su rechazo ante los
métodos de enseñanza violentos, el optaba por hacer que los niños encontraran
placer en asistir a la escuela tal como lo encuentran en los juegos.
Trata de hacer una reconciliación entre el trabajo manual y
el intelectual diciendo que Dios realiza trabajo manual al crear todas las
cosas del mundo, así como Cristo era carpintero y otros santos desarrollaban
también oficios, que el trabajo intelectual también no es fácil, que estar
leyendo libros y aprendiendo por mucho tiempo, recomienda que esto último no
debería desarrollarse por más de 10 años.
Los estudios se basaban en la enseñanza de la gramática,
dialéctica, retórica, después las matemáticas, la poesía y la oratoria para
llegar finalmente al estudio de la filosofía (ciencia de la naturaleza y las
buenas costumbres) además de los conocimientos de historia civil y política
todo lo anterior para que el ciudadano tuviera la capacidad de gobernar.
La ciudad de Munerstadt establece en sus “Artículos y
reivindicaciones”: que “todos los hijos de los ciudadanos deben ser instruidos
y adoctrinados con diligencia y gratuitamente en las escrituras cristianas
evangélicas, y sin ningún pago a los maestros o a la escuela, a fin de que
todos los niños, según sus capacidades, pueden ser lo más hábiles posibles en
sus oficios o en su actividad, y a fin de que se puedan también tener, de
aquellos que aprenden a escribir, los predicadores y los anunciadores de la
palabra de Dios. Y si tales predicadores y maestros, con el tiempo, quieren
pasar del estado matrimonial, sus mujeres que deben ser de conducta honorable y
cristiana, sean dirigidas a instruir con habilidad a sus hijas y enseñarles la
Escritura, a fin de que unos y otros, tanto de sexo masculino como femenino,
creados al mismo tiempo por Dios, puedan convertirse en anunciadores de la ley
y de la fe”.
En la Contrarreforma se pretende defender los privilegios de
la iglesia católica en la educación. Se tiene una resistencia de la difusión de
las Sagradas escrituras a las clases populares.
La Contrarreforma y la escuela de los Jesuitas.
En la Contrarreforma se pretende defender los privilegios de
la iglesia católica en la educación. Se tiene una resistencia de la difusión de
las Sagradas escrituras a las clases populares.
El primer acto de este movimiento fue de la orden de los
Jesuitas por Ignacio de Loyola en París en el año 1543 quien dentro de sus
votos monásticos estaba la obediencia incondicional al Pontífice fundo la orden
de la Compañía de Jesús. Cuya finalidad era propagar la fe con las misiones,
luchar contra los herejes e infieles y educar a los jóvenes. Los jesuitas se
dedicaron exclusivamente de la enseñanza secundaria y superior a la que dieron
una estructura reglamentada que incluía entre otras cosas: horarios, los
programas, las disciplina a estudiar en cada nivel.
Las escuelas metropolitanas, catedrales, monasterios,
conventos, regularizando la enseñanza de la gramática, de las sagradas
escrituras y la teología. Estas eran controladas por el obispo.
La formación de seminaristas en las disciplinas
eclesiásticas para formar a las nuevas generaciones de sacerdotes. Para que
pudieran aspirar a entrar al seminario mínimo deberían cumplir con ser hijos de
matrimonio legítimo y saber leer y escribir.
Como consecuencia se fija en el Concilio de Trento la
orientación educativa de la iglesia y la absoluta primicia del Papa: Se
clasificaron en 10 reglas varias clases de libros entre los que estaban
totalmente prohibidos los de Lutero, Zuinglio, Calvino entre otros, los que
contenían argumentos lascivos y obscenos, así como los de quiromancia,
maleficios, augurios, de magia en general, etc. El hecho era evitar la difusión
de libros que provocaran escándalos.
A finales del siglo XVI se reglamentó el sistema escolástico
jesuítico: la organización en clases, los horarios, los programas.
LA SÁTIRA
La sátira hacia la educación, es una proyección de los
problemas educativos que se enfrentan, entre ellos el papel del docente, la
escuela y los discípulos, así como el sistema escolástico.
Hay dos aspectos característicos de la crisis de la cultura
a finales del siglo XVII: la decadencia de la universidad como centro de
cultura y la inminente expresión al culto de Aristóteles, Hipócrates y Galeno.
LA UTOPÍA
La utopía es la proyección hacia la mejora de la educación,
la cual forma una parte importante, la escuela es universal y
pluridisciplinaria.
Los autopianos aprenden las ciencias en su lengua, no le
dedican más de seis horas al trabajo, muchos dedican sus horas libres al
estudio de las letras.
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http://wendyvillafranquic.blogspot.com/2014/01/la-educacion-en-los-siglos-xvi-y-xvii.html
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http://ong-solican.es/letras/educacion.htm






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